¿Para qué
me sirve colaborar?
Cuando se apadrina un niño, la mayoría
de organizaciones envía al domicilio
del padrino una fotografía y una ficha
con los datos personales del niño apadrinado.
Aun así, no es frecuente que el dinero
se destine a subvencionar la vida de un niño
o niña concretos, sino que sirve para
desarrollar proyectos en beneficio de toda la
comunidad.
Por eso, también es habitual que quien
apadrina un niño reciba un informe general
de la zona dónde vive el niño
que ha apadrinado y de las iniciativas locales
en las que está trabajando la organización
y a las que se destina su aportación
económica.
El padrino
Se llama padrino a la persona que apadrina
un niño. Tiene la oportunidad de conocer,
de primera mano, cómo vive un niño
o niña del país donde ha apadrinado.
La pobreza deja de ser una cuestión de
cifras y esta es la razón del apadrinamiento
como sistema de recogida de fondos, ya que se
consigue establecer el compromiso personal del
padrino durante un período de tiempo
largo.

En algunas organizaciones, el niño apadrinado
envía una carta o un dibujo dos veces
al año, junto con un informe del desarrollo
de los proyectos en los que se está trabajando
en la zona. De esta manera, el padrino se acerca
a la realidad donde vive el niño y puede
conocer cuáles son los problemas de su
entorno, las causas y las posibles soluciones
que se aportan.
Si lo desea, el padrino también puede
escribir cartas al niño que ha apadrinado,
y hasta viajar a su país para conocer
los proyectos que se están llevando a
cabo en la zona.
La mayoría de organizaciones con un programa
de estas características asesoran a los
padrinos sobre cuál es la época
más propicia para realizar su viaje y
poder conocer así la comunidad del niño
apadrinado.

Por otro lado, si usted apadrina un niño
no es conveniente que envíe dinero en
metálico ni regalos al niño apadrinado
porqué, a pesar de ser un acto de buena
voluntad, podría suponer una situación
de discriminación hacia el resto de niños
de la comunidad. Tampoco está permitido
que el padrino lleve el niño apadrinado
a su país: apadrinar no es adoptar.
Las personas que tienen un niño apadrinado
se sienten satisfechas de colaborar en los proyectos
de desarrollo de estas comunidades.
Apadrinar es un gesto que se materializa en
cosas muy concretas, que les ha permitido conocer
otra cultura y otra forma de vivir y con el
que ponen su granito de arena para mejorar la
calidad y las condiciones de vida en una realidad
tan distinta a la suya.
La solidaridad, desgrava.
Colaborar económicamente con una ONG,
por ejemplo, si usted apadrina un niño,
tiene ventajas fiscales: la organización
envía un justificante de la aportación
del padrino para que éste pueda deducirse
el 20% en su Declaración de la Renda.