Desigualdad extrema: un
20% de la población controla el 83% de
la riqueza.
En nuestro planeta, el 20% más rico
de la población, controla el 83% de la
riqueza mundial. Según Unicef, satisfacer
las necesidades básicas de todos los
habitantes del planeta (alimentación
básica, atenciones sanitarias básicas,
acceso a agua potable i educación básica)
costaría anualmente 80.000 millones de
dólares.
A pesar de que esta cifra equivale a un 9% del
gasto militar mundial, parece que nos hemos
acostumbrado a una distribución de la
riqueza tan brutalmente desigual.

Los niños, los
más afectados.
La mayoría de personas que viven en una
situación de pobreza son niños.
Y la pobreza impide el cumplimiento de los derechos
de la infancia, una de las pocas cuestiones
donde muchos países hemos sabido ponernos
de acuerdo:
la Convención sobre los Derechos de
la Infancia (firmada por 192 países)
es el tratado más ampliamente ratificado
de la historia. Esta convención sitúa
los derechos de la infancia en el primer plano
de la lucha por los derechos humanos.